Sensibilidad:
permite un primer acceso al mundo de tipo cognoscitivo y efectúa una primera
elaboración de esas adquisiciones perspectivas en el interior de la persona.
Tendencias:
son nuestra reacción más elemental ante ese mundo que nos descubre la
sensibilidad.
1-
Sensación y percepción:
a) La sensación
Es el elemento primario en la captación del mundo como el átomo del
conocimiento.
Las sensaciones están asociadas a los sentidos, las facultades con las que se
captan.
Los sentidos objetivos comprenden la vista y el oído, el objeto al que se
dirigen está separado físicamente del sujeto.
Los sentidos objetivos-subjetivos, el tacto, gusto y olfato, tienen que estar
en contacto directo con el objeto para que sean estimulados.
Julián Matías, la importancia de los sentidos cambia con la evolución del
hombre y con el desarrollo individual de la persona.
El proceso psicológico de la sensación: El medio físico en el que se encuentra
la persona produce un estímulo físico de tipo electromagnético, químico o
mecánico que impacta en los sentidos alterándolos. Pero no todo estímulo posee
esa capacidad. Para afectar a un órgano sensorial tiene que superar una barrera
a la que se denomina umbral. Hay tres tipos de umbrales: inferior, superior y
diferencial. Si el estímulo es menor que el umbral inferior o mayor que el
superior no captará nada.
El estímulo afecta a los órganos sensoriales a través de los
denominados receptores. En los receptores se produce el fenómeno llamado
transducción, que consiste en la transformación de la energía del estímulo en
impulsos nerviosos que ya pueden ser asimilados e interpretados por el
organismo. Estos impulsos son transmitidos por el sistema nervioso hacia el
cerebro dando lugar propiamente a la sensación.

b) La percepción.
Es el proceso cognoscitivo por el que captamos de forma unitaria, integrada y
estable los elementos físicos y sensibles que nos proporcionan los sentidos.
La misión de la percepción es integrar, coordinar y estabilizar los datos
elementales que proporcionan los sentidos para tener una visión del mundo
unitaria y estructurada. Algunas de las leyes que rigen esta actividad son las
siguientes:
- La proximidad espacial o temporal
- Los estímulos que comparten alguna semejanza también tienden a agruparse en
estructurales preceptúales.
- La percepción tiende a dar continuidad a los objetos.
- El destino común: Los estímulos que cambian juntos en una dirección tienden a
organizarse juntos.
- La ley de cierre: Es la tendencia a cerrar los vacíos o abismos de la
información.
- La ley de figura-fondo: Es la ley más importante de todas e indica que
tendemos a organizar la percepción estableciendo un fondo común y sobreponiendo
a él determinadas figuras.
La percepción nos permite:
-
Establecer constancia del tamaño de los objetos.
- Establecer la constancia de la forma de un objeto.
- Percibir el espacio y la profundidad.
- Percibir el movimiento.
- Percibir el tiempo.
c) Algunas reflexiones.
La objetividad del conocimiento sensible:
La respuesta de Aristóteles es que el conocimiento sensible
es claramente objetivo. Descubrió dos tipos de realidades sensibles: los
sensibles propios, que se perciben por un solo sentido; y los sensibles comunes
que se perciben por varios sentidos.
Los sensibles comunes pasaron a llamarse cualidades primarias mientras que a
los sensibles propios se les denominó cualidades secundarias.
Kant: La existencia de un aspecto constructivo en el conocimiento que implica,
a su vez, una parte de subjetividad y parcialidad.
Es un dato de experiencia, se puede afirmar con Pinillos que es cierto que, de
suyo, el conocimiento perceptivo detecta la organización de la realidad y no la
construye.
La cuestión psicofísica:
El sujeto, al sentir y percibir, se apropia intencionalmente del mundo a través
de unas facultades orgánicas que reciben estímulos del exterior.
Los sentidos tienen una dimensión psíquica que es la que establece, de modo
misterioso, eso sí, la conexión entre las modificaciones físicas del mundo y la
persona en cuanto tal.
Son facultades orgánicas de la persona, es decir, capacidades del sujeto
ligadas a un órgano sensorial.
2- La
memoria:
La capacidad de almacenar en algún lugar escondido del alma
las vivencias que realizamos o experimentamos junto con su contenido: desde las
sensaciones o las percepciones hasta realidades mucho más complejas y
estructuradas.
a) La estructura de la memoria
Sistema o registro sensorial: Donde se registra toda la información sensorial,
que llega de los órganos de los sentidos.
La memoria a corto plazo: Es ya una estructura propiamente memorística por la
que el sujeto almacena en su subjetividad, haciéndolas suyas, unas
informaciones específicas seleccionándolas de entre muchas otras.
La memoria a largo plazo: El sistema más profundo, complejo y persistente de
acumulación de información que posee el hombre.
b) Memoria e identidad personal.
Archivo de información, la fuente del recuerdo. La formación y constitución de
la identidad personal del sujeto. La memoria forma parte de nosotros mismos lo
ponen de relieve también los sucesos traumáticos. Algunos golpes o accidentes
bloquean la memoria.
Por la relación más directa con la identidad personal: En la memoria no solo
encontramos objetos o experiencias, sino a nosotros mismos.
Si no tuviéramos memoria no sabríamos quiénes somos, ni de dónde procedemos.
3- La imaginación
Último componente de la sensibilidad. Es un conocimiento representativo que
re-presenta o re-produce interiormente un objeto independientemente de su
presencia física.
Existen según los
psicólogos diversos tipos de imágenes:
- Postimágenes: No son imágenes en realidad, sino experiencias sensoriales que
continúan una vez desaparecido el estímulo.
- Imágenes de memoria: La imagen que recordamos de algo después de haberlo
visto.
- Imágenes hipnagógicas y hipnopómpicas: Relacionadas con los sueños, fenómenos
de tipo alucinatorio.
- Imágenes eidéticas: Imágenes muy precisos
- Imágenes de imaginación: Formas plásticas de memoria que se pueden alejar
ampliamente de su origen perceptual y que pueden o no estar sujetas al control
de voluntad.
La sinestesia consiste en que una determinada modalidad sensorial suscita una
reacción sensorial de otro tipo.
Las ilusiones son percepciones incorrectas, una percepción distorsionada.
Imagen corporal: todos tenemos de nuestro cuerpo, de su estructura y
dimensiones. No toda la imaginación es visual, en cuanto que somos capaces de
reproducir interiormente no solo imágenes, sino sonidos, etc.
Funciones antropológicas de la imaginación:
- Las imágenes de memoria son esenciales para dar continuidad a la
sensibilidad.
- La imaginación tiene, además, una importantísima sunción creativa.
- Elaboración del concepto (Aristóteles y Santo Tomás), en el paso del nivel cognoscitivo
sensible al intelectual.
4- Las tendencias
El hombre interactúa con él de forma activa.
a) Instintos animales y tendencias humanas:
Los rasgos diferenciales de la conducta instintiva, explica
Beltrán son: conducta innata, estereotipada, específica e indeliberada. En el
hombre no existen apenas pautas fijas de acción, como ocurre en el animal.
En el hombre prácticamente toda conducta depende del aprendizaje.
El instinto es el mecanismo último que determina su actividad. En el hombre la
situación es distinta; la decisión del sujeto, que puede ser favorable o
contraria en dependencia de otros criterios: morales, estéticos, etc.
El dinamismo tendencial sensible del hombre no es instintivo y por eso se
suelen emplear otros nombres para designarlo: tendencias, impulsos, apetitos,
etc.
b) Características de las tendencias.
Plasticidad: Las tendencias humanas son flexibles y variadas.
Variabilidad: Pueden crecer en intensidad o debilitarse; puede en cierta medida
el hombre crearse o eliminar necesidades.
Esquema abierto: Para el hombre satisfacer una tendencia o una necesidad para
satisfacerlo, no lo busca automáticamente como los animales, porque la
satisfacción implica un aspecto más: la dimensión cognitivo-volitiva que es la
que tiene la última palabra y la que va a decidir como se satisface el impulso,
o lo que es importante, si se satisface.
Necesidad del aprendizaje y formación de hábitos y pautas de conductas: El
hombre al contrario de los animales, no está programa genéticamente para casi
nada, incluso como satisfacer sus impulsos más elementales.
LA AFECTIVIDAD.
En el mundo
de la sensibilidad comunica e introduce con otro de los mundos de la realidad
personal: el de los sentimientos y la afectividad, la cual se trata de una
dimensión esencia. Una persona no
puede estar sin la afectividad, sentimientos, le faltaría algo esencial o
fundamental que la haría inhumana en un sentido muy profundo. Un ser muy
perfecto pero que no tuviera sentimientos lo consideraríamos carente, truncado,
inferior a nosotros; es un tema muy recurrente de las películas de
ciencia-ficción, Ej.: Blade Runner,
un robot superior a los hombres, quiere conseguir la “imperfección”(los
sentimientos humanos) a cambio de sus poderes o la inmortalidad. Los
replicantes desean ser capaces de tener sentimientos y no les parece que todos
sus poderes sean preferibles a poder vivir esas experiencias. No podemos
entrever una vida sin sentimientos.
a)
El
análisis filosófico de los sentimientos: problemas, carencias y discriminaciones:
La
filosofía, durante siglos, no ha dedicado mucha atención a los sentimientos y,
menos aún, al núcleo que parece ser la clave en la que radican, el corazón,
aunque este sea una realidad omnipresente en nuestra vida cotidiana. El término
sentimiento significa demasiadas cosas, la filosofía lo ha identificado con su
significado más bajo desde el punto de vista ontológico. Se ha considerado que
las sensaciones corporales o los sentimientos pasajeros e irrelevantes, no son
muy importantes en la vida personal, la cual se les ha dedicado una atención
residual.
También, la
falta de un enfoque adecuado ha frenado el estudio. Hildebran señaló, que se
tiende estudiar los sentimientos como realidades en sí mismas, separándolos del
objeto que los causa Si yo sufro un dolor o tristeza grande por la pérdida de
un amigo, en vez de reflexionar de este fenómeno de manera global, me centro en
la pena en cuanto tal, el sentimiento de tristeza. Mi sentimiento, que era una
reacción de todo ser frente a la pérdida de algo valioso y amado, termina
introvertido y pasajero.
Hay
posibles deformaciones de la afectividad. Los sentimientos de una persona
pueden descontrolarse dando lugar a posturas inauténticas y falsas. Hay
personas que exageran, otros son estéricos, otros pueden caer en el
sentimentalismo.
Los
sentimientos presentan, además, otro problema adicional: su fluidez y
variabilidad.
b)
La
afectividad como dimensión autónoma y originaria de la persona:
La
filosofía no ha dedicado atención a la afectividad, por las razones que se
acaban de analizar, con un resultado: su confunsión con otras áreas de la
actividad humana y su infravaloración.
Esto es
claro en el caso de tradición aristolética que ha identificado de modo
excesivamente unilateral los sentimientos con las tendencias humanas. Tiene dos
implicaciones: 1) excesiva identificación entre sentimientos y tendencias; 2)
exclusión de los sentimientos del ámbito de la espiritualidad humana y su
confinamiento en el área sensible.
Este modo
de entender los sentimientos en manera importante con Descartes por si
insistencia en el aspecto subjetivo de la afectividad.
Se empezó a
considerar la afectividad como una realidad autónoma y originaria.
1-
La
afectividad corporal:
El mundo de
la afectividad comienza muy cerca de las estructuras más esenciales y primarias
de la persona: el cuerpo y los sentidos. Sentir frío o calor, en cierto modo
es, un sentimiento.
a)
Una
cuestión terminológica.
En
realidad, no existe una respuesta completamente adecuada. Si nos referimos a la
“acción” es el que emplea unívocamente para todo el mundo de la afectividad
desde sentir un pinchazo hasta sentir una profunda alegría. Si nos referimos al
“hecho” fenómenos psíquicos, se debe usar la palabra: sentimiento.
b)
Sentimientos
sensibles
Existen dos
tipos de sentimientos:
El primera
son las sensaciones que captamos con los órganos de los sentidos, lo integran
experiencias como el dolor y el placer.
Los
sentimientos sensibles son, además, actuales, se dan solo en presente y en
relación con el estímulo que los provoca.
Para sentir
sensiblemente, el objeto físico que lo provoca ha de estar presente y por eso
el sentimiento solo puede ser actual.
c)
Los
sentimientos corporales:
El segundo
tipo de afectividad corporal, comprende aquellos sentimientos que se
caracterizan por afectar el cuerpo en su totalidad y no por estar localizados,
como por ejemplo: sensaciones de mi cuerpo me proporciona en determinadas
circunstancias y como resultado de situaciones específicas. Al final de una
jornada y estoy cansado y sin reflejos, deseando irme a dormir para recuperar
fuerzas. Estos son ejemplos de sensaciones-sentimientos corporales, de
situaciones en las que se encuentra mi cuerpo y de las que envía un mensaje
global.
Los
corporales se caracterizan por su unitariedad ya que no informan de situaciones
puntuales, sino el estado global del cuerpo.
2-
La
afectividad psíquica.
a)
Emociones,
sentimientos, pasiones:
Según el
diccionario de la RAE, una emoción es un estado de ánimo producido
por impresiones de los sentidos, ideas o recuerdos, que se traducen en gestos,
actitudes u otras formas de expresión. Pero en concreto, entenderemos que la
emoción es una vivienda subjetiva que
posee una cierta intensidad, carácter puntual y manifestaciones fisiológicas
patentes. Ejemplo: Si me dan una mala noticia, me emociono, mi pulso y mi
corazón se aceleran, me pongo tenso, etc.
Acabo del
tiempo la emoción desaparece o pierde intensidad dejando lugar en algunos casos
a una sensación interior más profunda o estable: el sentimiento.
El
sentimiento es más persistente, más profundo y más espiritual que la emoción.
b)
¿Qué
son los sentimientos?
b.1)
Corporalidad.
Los
sentimientos tienen, en primer lugar, un componente fisiológico y orgánico.
Los
psicólogos han intentado establecer si cada sentimiento produce relaciones
fisiológicas específicas.
Por
ejemplo, uno puede ponerse blanco tanto de miedo como de ira, lo que significa
al fin de cuentas que no es posible discriminar los sentimientos a través de
las relaciones corporales.
b.2)
Vivencia interior.
La reacción
corporal es, de todos modos, el reflejo de algo más profundo y decisivo: la
vivienda interna del sentimiento. Estar alegre significa que me encuentro
conforme con el mudo, que los sucesos que me ocurren me llenan o que sé afrontarlos,
que me encuentro rodeado de personas que me quieren o que acabo de ganar un
premio de la lotería, es decir, que el mundo me sonríe y por eso mi
subjetividad se abre confiadamente al exterior.
c)
La
estructura de la experiencia sentimental
c.1) Las
teorías de James-Lange y de Cannon-Bard.
El
psicólogo estadounidense Williams James y, de modo independiente, el psicólogo
danés Carl Lange propusieron, una interpretación: la emoción surge
posterioridad a las modificaciones fisiológicas que se producen en el cuerpo;
en otras palabras, primero es el estímulo, después las reacciones fisiológicas
y en tercer lugar la emoción.
La
formulación sintética y paradójica de esta teoría la dio del mismo Williams
James: “no lloramos porque estamos tristes sino que estamos tristes porque
lloramos”.
A muchos
psicólogos les pareció inadecuada la teoría de James-Lange, entre ellos Cannon
y Bard.
Propusieron
una teoría alternativa: En primer lugar argumentaban que las reacciones
fisiológicas no son lo suficientemente precisas para que pueda depender de
ellas la determinación de la emoción.
Añadieron al
elemento fisiológico, donde la emoción se explica así: El estímulo producía,
simultáneamente, dos tipos de impulsos nerviosos, uno se dirigía a la corteza
cerebral, produce una reacción mental, el otro al sistema simpático y producía
una reacción orgánica
c.2) La
teoría de los dos factores de Schachter y la visión integral.
Hoy en día,
la posición en general es que la cognición, es decir, los recuerdos,
interpretaciones y percepciones, constituyen una parte esencial en la formación
del sentimiento, lo cual no significa, evidentemente, que se puede prescindir
de la parte fisiológica porque ambas se encuentran integradas.
Stanley Schachter
fue uno de los primeros que formuló de modo más convincente esta postura
indicado que: toda emoción comprende dos factores: una respuesta física más un
rótulo cognitivo, es decir, una interpretación del fenómeno; y que ambos
interactúan entre sí.
d)
La
estructuración afectiva de la realidad.
Los
sentimientos son estados del yo pero no a modo de islas olvidadas e
inalterables y se configuran de acuerdo con los modos en los que la
subjetividad reacciona ante el exterior.
Constituye
en unos de los principales modos de vinculación que tenemos con el mundo.
e)
La
importancia del gusto y la educación sentimental
La
necesidad de educar los sentimientos nace, fundamentalmente, de la
imposibilidad de que la arquitectura sentimental tenga como criterio único y
definitivo los gustos y preferencias del sujeto.
Como por
ejemplo, puede gustarme la droga, el robo pero, aunque me apetezca, no debo
realizar esas acciones porque los sentimientos no son toda la persona.
Significa
que, que en ocasiones, habrá que actuar en su contra por el bien general del
sujeto.
Comportarse
de otro modo sería dejarse arrastrar por un sentimentalismo cómodo y
superficial.
La
inteligencia muestra la verdad de la persona.
En la
educación de la afectividad son muy importantes los razonamientos porque
muestran a la persona la verdad y convivencia de los comportamientos que se le
proponen.
3-
El
corazón y la afectividad espiritual.
a)
Las
características de la afectividad espiritual.
Existe por
último, un tercer tipo de afectividad más elevado que la corporal y los sentimientos
al que se puede denominar afectividad espiritual. Esta modalidad afectiva es la
que llega a las zonas más profundas, o más altas del hombre y toca con sus
dedos el corazón.
b)
El
corazón como centro espiritual.
La
existencia de este conjunto de experiencias afectivo-espirituales conduce, por
último, al corazón, el gran olvidado de la filosofía, como su centro y su raíz.
Se ama con
el corazón, pero mientras que el amor ha sido muy estudiado(aunque no tanto
como la inteligencia) no ha ocurrido lo mismo con el corazón.
Está claro
que el corazón no es la voluntad ni tampoco se puede identificar co el yo.
LA INTELIGENCIA.
- En que consiste conocer.
Podemos
definirla como la capacidad que tiene la persona de salir de si misma, trascendiéndose,
de acceder al mundo que la rodea, comprenderlo y poseerlo de modo inmaterial.
Tiene dos
características: la inmaterialidad y la reflexividad.
a)
El
conocimiento como la luz
La
inteligencia es como una luz espiritual. La luz nos permite ver físicamente el
mundo con una perfección extraordinaria que influye los matices de los colores,
luces y sombras, volúmenes y distancias.
La
inteligencia nos permite comprender la complejidad del mundo con sus riquezas y
misterios, objetos y personas.
b)
El
conocimiento como interacción.
En el
conocimiento está en juego mi destino y, por lo tanto, aunque pueda tener aspectos
de pasividad puesto que yo no creo el mundo sino que me lo encuentro, es también
un proceso activo, complejo y costoso en el que el sujeto debe invertir energías
vitales.
c)
Objetividad
y subjetividad del conocimiento.
Las
realidades del hombre y que la podemos conocer en sus aspectos fundamentales
sin deformarla por nuestra subjetividad.
Que exista
objetividad en el conocimiento no quiere decir que el conocimiento sea
completamente objetivo.
- Cómo conocemos.
a)
Actividad
cognoscitiva primaria y secundaria.
El
conocimiento real del hombre es simultáneamente sensitivo e intelectual, es
decir, que la persona no conoce primero la sensibilidad y después la esencia de
las cosas con el intelecto, sino que conoce simultánea y unitariamente a través
de su inteligencia y de su sensibilidad.
b)
Elementos
esenciales del proceso cognoscitivo.
Elementos
en el proceso cognoscitivo:
-
La
abstracción: la inteligencia elimina los aspectos sensibles de las realidades
conocidas y se queda con el núcleo central significativo común con aquellas que
tienen la misma naturaleza.
-
El
juicio: es el momento de la verdad.
-
El
razonamiento: es el proceso por el cual establecemos relaciones complejas entre
nuestros conocimientos y encadenamos deducciones que nos permiten avanzar y
establecer nuevas verdades.
c)
Tipos
de conocimientos.
La
inteligencia de cada persona es distinta.
Hay diferentes tipos de inteligencia: teórica
y la práctica.
- La verdad.
La verdad
es nuestro punto de referencia y, si no existiría o no fuéramos capaces de
conocerla, nos veríamos cuestionados en nuestras propias raíces.
LA LIBERTAD.
- ¿Qué significa ser libre?
Libertad:
es palabra mágica que convoca los corazones.
Soy libre
porque mi voluntad lo es; por ser libre puedo amar; por ser libre soy
responsable.
La libertad
es la capacidad que tiene la persona de disponer de sí misma y de decidir su
destino a través de sus acciones. Este es el núcleo de la libertad, su
estructura esencial.
- “Yo quiero algo”: la estructura
esencial de la libertad.
a)
La
libertad como dependencia de sí: autodeterminación.
a.1)
Condiciones de la autodeterminación.
Autoposesión,
significa que la persona es dueña de sí, independiente y autónoma, y no está
radicalmente a disposición de otro, sino de sí misma.
Intimidad,
yo soy mío, y por serlo y para poder serlo tengo un espacio propio en el que
vivo y habito, y en el que decido de mi destino.
- La autorrealización de la
persona a través de su libertad
Mi libertad
afecta a mi vida y las condiciones en las que vivo afectan mi libertad.
Si soy
eficiente o virtuoso, por el contrario, puedo hacer más cosas, llegar a más, lo
cual implica que de algún, modo, mi libertad crece.
- Las condiciones sociales de la
libertad.
La libertad
es una realidad eminentemente personal, pero como no somos islas perdidas ni náufragos
sin relaciones tiene una importancia vertiente social.
-
Capacidad
de ejercitar las libertades fundamentales.
-
El
ejercicio de la libertad debe se realmente posible
EL YO
PERSONAL
Todos somos
un yo. Pero desde la otra perspectiva, es la respuesta m+as correcta y radical
a una voz conocida y familiar porque con ella hago referencia a lo más profundo
de mi ser, a mi raíz ontológica y a mi identidad personal.
- La conciencia y el inconciente.
a)
Un
breve recorrido histórico.
Pienso,
luego existo.
La
conciencia pasó de ser una propiedad de la persona, a ser conciencia pura en el
racionalismo.
El hombre
no es un auto transparente frente a su propia inteligencia, si no un sujeto
carnal, pulsional y oscuro, con una conciencia de sí solo parcial.
b)
Las
dimensiones como ser consciente.
La
conciencia tiene dos dimensiones: Una por la que nos damos cuenta de nuestros
actos, y la otra, la más fundamental, por la que los vivimos interiormente.
c)
El
inconciente.
Es un dato
de experiencia.
Un sujeto
hinoptizado puede realizar acciones que luego no recuerde llegando incluso,
cuando ha vuelto al estado consciente a cumplir órdenes que se le impartieron
durante el estado de sinopsis sin darse cuenta ello. A través de los sueños.
- El yo como núcleo último de la
persona.
En ese
espacio interior es donde radica el centro de nuestra persona: el yo
sustancial, la raíz de nuestro ser, el punto de convergencia de nuestra vida.
a)
Propiedades
del yo.
La primera
propiedad se puede asignar al yo es la autoconciencia.
La otra
propiedad esencial, es la autoposesión.
b)
Funciones
personales del yo.
-
Fuete
de actividad
-
Unicidad
-
Permanencia
en el tiempo
-
Ser
sujeto
-
Personalismo
e identidad