domingo, 17 de abril de 2016

AMBITOS DEL OBRAR HUMANO



La persona obra, y mediante su acción, crea un mundo insospechado que transforma la entidad de las cosas.

La acción no es sólo producto exterior en cuanto transformación del mundo, es también manifestación, expresión y modificación de la misma persona que las ejecuta. Es pues una realidad multiforme y variada, fascinante y poderosa.
   

LA ACCIÓN

1.      La estructura de la acción.

§   Revela a la persona, miramos a la persona a través de su acción.

§         Ofrece el mejor acceso en la esencia intrínseca de la persona y así conseguir el mayor grado posible de conocimiento de la persona.

§   Experimentamos al hombre en cuanto es persona, y estamos convencidos de ello porque realiza acciones.   

Un elemento clave y definitorio es la causalidad.

El sujeto mismo es la causa libre de la acción: “yo actúo”.

¿Por qué actuamos?
Necesidad. No podemos no actuar porque la estructura de nuestro ser es dinámica.

Para alcanzar lo que no soy y que creo que debo ser.

Para probarme a mí mismo.

Para crear o destruir.

Para poseer o regalar.

Para transformar el mundo o la sociedad.


Dimensión objetiva de la acción.

Surge al contemplar la trascendencia de la persona sobre su acción, correspondiendo con la dimensión  intencional de la libertad.
     
  La acción aparece como una realidad distinta del propio ser
       
  Es transitiva: no permanece en el sujeto, se transfiere al mundo y a sus objetos o personas.


Dimensión subjetiva de la acción.

El sujeto actúa, pero al mismo tiempo es modificado por la acción misma.
Persona y acción son inseparables al actuar, la persona se cansa, se realiza o se frustra, logra sus objetivos o fracasa, disfruta o se deprime. Así la acción es también Intransitiva permanece en la persona.



Características de la acción:


Además de transitiva e intransitiva la acción es:

Unitaria: La persona es unidad

Complejidad: La persona es un ser complejo

Integración: cuerpo, psique y voluntad


La tradición clásica dividió la acción en tres grandes tipos:

 -Hacer o producir algo
- Obrar moral, me implico
personalmente en la acción
-Contemplar: intelectiva es
totalmente intransitiva.

EL LENGUAJE.

Desde Aristóteles se le ha considerado entre las características esenciales del ser humano.

En el siglo XX se ha revalorizado la importancia del lenguaje en el filosofar.

Deja de ser objeto de la filosofía para tomarlo en cuenta como condición de posibilidad de la filosofía.

Diferencia entre el lenguaje animal y el lenguaje humano.

·        Productividad y creatividad (infinita)
·        Estructura dual (palabras y letras)
·        Referencia simbólica convencional
(Relación no directa entre palabra y significado)
·        Desplazamiento
(Hablar de algo remoto en tiempo y lugar)
·        Formación y transmisión cultural
·        Se forma y se transmite entre generaciones
·        Requiere de un largo y complejo proceso de aprendizaje  que nada tiene que ver con los animales.

El lenguaje como acción.

  • El lenguaje es un modo de relación interpersonal que permiten a los sujetos intercambiar sus experiencias, afectos y conocimientos.

  • La filosofía del lenguaje estudia la relación de las palabras con las cosas y su significado así como la relación entre pensamiento y lenguaje.

  • Considerar al lenguaje como acción es una perspectiva reciente.



Clasificación de los elementos del acto lingüístico según Austin:

  • Acto Locutivo:            
Es el que realizamos por el simple hecho de decir algo. (palabras con significado).

  • Acto Ilocutivo:
 Es lo que hacemos por el hecho de decir algo.
 Ej. Perdonar, aconsejar, sugerir, etc.

  • Acto perlocutivo: El que se realiza por haber dicho algo y se refiere fundamentalmente a las consecuencias. Ej. persuadir seria perlocutivo       porque se refiere a los efectos sobre el sujeto.

EL TRABAJO.

  • Actividades contemplativas y ociosas para los hombres libres.

  • Aristóteles “tripartición del obrar humano”
  • Contemplación intelectual, obrar, hacer o producción

  • El trabajo actividad transitiva e imperfecta asociada a la esclavitud

  • La contemplación y la política propia del hombre libre.

Jesucristo fue un trabajador manual. El trabajo dejó de considerarse algo inferior y despreciable. Encontró nuevo sentido y valor en el cristianismo.

En la edad media no se valoró el trabajo por si mismo sino como medio para alcanzar otros objetivos.
Se mantuvo la tripartición aristotélica. Contemplación religiosa de Dios Obrar moral.

Actividad manual y técnica.


Dimensión subjetiva de la acción.

  • Surge del carácter autorreferencial que tienen todas las acciones.
  • No solo transforma la naturaleza sino que se realiza a sí mismo como hombre. Medio de autorrealización.
  • Tiene dimensiones morales y éticas.
  • Forja la personalidad.
  • Desarrolla virtudes y aptitudes.
  • Aprende a convivir y coopera al bienestar social.






SENSIBILIDAD Y TENDENCIAS.



Sensibilidad: permite un primer acceso al mundo de tipo cognoscitivo y efectúa una primera elaboración de esas adquisiciones perspectivas en el interior de la persona.

Tendencias: son nuestra reacción más elemental ante ese mundo que nos descubre la sensibilidad.

1- Sensación y percepción:

a) La sensación

Es el elemento primario en la captación del mundo como el átomo del conocimiento.

Las sensaciones están asociadas a los sentidos, las facultades con las que se captan.

Los sentidos objetivos comprenden la vista y el oído, el objeto al que se dirigen está separado físicamente del sujeto.

Los sentidos objetivos-subjetivos, el tacto, gusto y olfato, tienen que estar en contacto directo con el objeto para que sean estimulados.

Julián Matías, la importancia de los sentidos cambia con la evolución del hombre y con el desarrollo individual de la persona.

El proceso psicológico de la sensación: El medio físico en el que se encuentra la persona produce un estímulo físico de tipo electromagnético, químico o mecánico que impacta en los sentidos alterándolos. Pero no todo estímulo posee esa capacidad. Para afectar a un órgano sensorial tiene que superar una barrera a la que se denomina umbral. Hay tres tipos de umbrales: inferior, superior y diferencial. Si el estímulo es menor que el umbral inferior o mayor que el superior no captará nada.

El estímulo afecta a los órganos sensoriales a través de los denominados receptores. En los receptores se produce el fenómeno llamado transducción, que consiste en la transformación de la energía del estímulo en impulsos nerviosos que ya pueden ser asimilados e interpretados por el organismo. Estos impulsos son transmitidos por el sistema nervioso hacia el cerebro dando lugar propiamente a la sensación.


b) La percepción.

Es el proceso cognoscitivo por el que captamos de forma unitaria, integrada y estable los elementos físicos y sensibles que nos proporcionan los sentidos.

La misión de la percepción es integrar, coordinar y estabilizar los datos elementales que proporcionan los sentidos para tener una visión del mundo unitaria y estructurada. Algunas de las leyes que rigen esta actividad son las siguientes:

- La proximidad espacial o temporal

- Los estímulos que comparten alguna semejanza también tienden a agruparse en estructurales preceptúales.

- La percepción tiende a dar continuidad a los objetos.

- El destino común: Los estímulos que cambian juntos en una dirección tienden a organizarse juntos.

- La ley de cierre: Es la tendencia a cerrar los vacíos o abismos de la información.

- La ley de figura-fondo: Es la ley más importante de todas e indica que tendemos a organizar la percepción estableciendo un fondo común y sobreponiendo a él determinadas figuras.

La percepción nos permite:

-         Establecer constancia del tamaño de los objetos.

- Establecer la constancia de la forma de un objeto.

- Percibir el espacio y la profundidad.

- Percibir el movimiento.

- Percibir el tiempo.

c) Algunas reflexiones.

La objetividad del conocimiento sensible:

La respuesta de Aristóteles es que el conocimiento sensible es claramente objetivo. Descubrió dos tipos de realidades sensibles: los sensibles propios, que se perciben por un solo sentido; y los sensibles comunes que se perciben por varios sentidos.

Los sensibles comunes pasaron a llamarse cualidades primarias mientras que a los sensibles propios se les denominó cualidades secundarias.

Kant: La existencia de un aspecto constructivo en el conocimiento que implica, a su vez, una parte de subjetividad y parcialidad.

Es un dato de experiencia, se puede afirmar con Pinillos que es cierto que, de suyo, el conocimiento perceptivo detecta la organización de la realidad y no la construye.

La cuestión psicofísica:

El sujeto, al sentir y percibir, se apropia intencionalmente del mundo a través de unas facultades orgánicas que reciben estímulos del exterior.

Los sentidos tienen una dimensión psíquica que es la que establece, de modo misterioso, eso sí, la conexión entre las modificaciones físicas del mundo y la persona en cuanto tal.

Son facultades orgánicas de la persona, es decir, capacidades del sujeto ligadas a un órgano sensorial.

2- La memoria:

La capacidad de almacenar en algún lugar escondido del alma las vivencias que realizamos o experimentamos junto con su contenido: desde las sensaciones o las percepciones hasta realidades mucho más complejas y estructuradas.

a) La estructura de la memoria

Sistema o registro sensorial: Donde se registra toda la información sensorial, que llega de los órganos de los sentidos.

La memoria a corto plazo: Es ya una estructura propiamente memorística por la que el sujeto almacena en su subjetividad, haciéndolas suyas, unas informaciones específicas seleccionándolas de entre muchas otras.

La memoria a largo plazo: El sistema más profundo, complejo y persistente de acumulación de información que posee el hombre.

b) Memoria e identidad personal.

Archivo de información, la fuente del recuerdo. La formación y constitución de la identidad personal del sujeto. La memoria forma parte de nosotros mismos lo ponen de relieve también los sucesos traumáticos. Algunos golpes o accidentes bloquean la memoria.

Por la relación más directa con la identidad personal: En la memoria no solo encontramos objetos o experiencias, sino a nosotros mismos.

Si no tuviéramos memoria no sabríamos quiénes somos, ni de dónde procedemos.


3- La imaginación

Último componente de la sensibilidad. Es un conocimiento representativo que re-presenta o re-produce interiormente un objeto independientemente de su presencia física.

 Existen según los psicólogos diversos tipos de imágenes:

- Postimágenes: No son imágenes en realidad, sino experiencias sensoriales que continúan una vez desaparecido el estímulo.

- Imágenes de memoria: La imagen que recordamos de algo después de haberlo visto.

- Imágenes hipnagógicas y hipnopómpicas: Relacionadas con los sueños, fenómenos de tipo alucinatorio.

- Imágenes eidéticas: Imágenes muy precisos

- Imágenes de imaginación: Formas plásticas de memoria que se pueden alejar ampliamente de su origen perceptual y que pueden o no estar sujetas al control de voluntad.

La sinestesia consiste en que una determinada modalidad sensorial suscita una reacción sensorial de otro tipo.

Las ilusiones son percepciones incorrectas, una percepción distorsionada. Imagen corporal: todos tenemos de nuestro cuerpo, de su estructura y dimensiones. No toda la imaginación es visual, en cuanto que somos capaces de reproducir interiormente no solo imágenes, sino sonidos, etc.
Funciones antropológicas de la imaginación:

- Las imágenes de memoria son esenciales para dar continuidad a la sensibilidad.

- La imaginación tiene, además, una importantísima sunción creativa.

- Elaboración del concepto (Aristóteles y Santo Tomás), en el paso del nivel cognoscitivo sensible al intelectual.


4- Las tendencias

El hombre interactúa con él de forma activa.

a) Instintos animales y tendencias humanas:

Los rasgos diferenciales de la conducta instintiva, explica Beltrán son: conducta innata, estereotipada, específica e indeliberada. En el hombre no existen apenas pautas fijas de acción, como ocurre en el animal.

En el hombre prácticamente toda conducta depende del aprendizaje.

El instinto es el mecanismo último que determina su actividad. En el hombre la situación es distinta; la decisión del sujeto, que puede ser favorable o contraria en dependencia de otros criterios: morales, estéticos, etc.

El dinamismo tendencial sensible del hombre no es instintivo y por eso se suelen emplear otros nombres para designarlo: tendencias, impulsos, apetitos, etc.

b) Características de las tendencias.

Plasticidad: Las tendencias humanas son flexibles y variadas.

Variabilidad: Pueden crecer en intensidad o debilitarse; puede en cierta medida el hombre crearse o eliminar necesidades.

Esquema abierto: Para el hombre satisfacer una tendencia o una necesidad para satisfacerlo, no lo busca automáticamente como los animales, porque la satisfacción implica un aspecto más: la dimensión cognitivo-volitiva que es la que tiene la última palabra y la que va a decidir como se satisface el impulso, o lo que es importante, si se satisface.

Necesidad del aprendizaje y formación de hábitos y pautas de conductas: El hombre al contrario de los animales, no está programa genéticamente para casi nada, incluso como satisfacer sus impulsos más elementales.





LA AFECTIVIDAD.

En el mundo de la sensibilidad comunica e introduce con otro de los mundos de la realidad personal: el de los sentimientos y la afectividad, la cual se trata de una dimensión esencia. Una persona no puede estar sin la afectividad, sentimientos, le faltaría algo esencial o fundamental que la haría inhumana en un sentido muy profundo. Un ser muy perfecto pero que no tuviera sentimientos lo consideraríamos carente, truncado, inferior a nosotros; es un tema muy recurrente de las películas de ciencia-ficción, Ej.: Blade Runner, un robot superior a los hombres, quiere conseguir la “imperfección”(los sentimientos humanos) a cambio de sus poderes o la inmortalidad. Los replicantes desean ser capaces de tener sentimientos y no les parece que todos sus poderes sean preferibles a poder vivir esas experiencias. No podemos entrever una vida sin sentimientos.

a)      El análisis filosófico de los sentimientos: problemas, carencias y discriminaciones:

La filosofía, durante siglos, no ha dedicado mucha atención a los sentimientos y, menos aún, al núcleo que parece ser la clave en la que radican, el corazón, aunque este sea una realidad omnipresente en nuestra vida cotidiana. El término sentimiento significa demasiadas cosas, la filosofía lo ha identificado con su significado más bajo desde el punto de vista ontológico. Se ha considerado que las sensaciones corporales o los sentimientos pasajeros e irrelevantes, no son muy importantes en la vida personal, la cual se les ha dedicado una atención residual.

También, la falta de un enfoque adecuado ha frenado el estudio. Hildebran señaló, que se tiende estudiar los sentimientos como realidades en sí mismas, separándolos del objeto que los causa Si yo sufro un dolor o tristeza grande por la pérdida de un amigo, en vez de reflexionar de este fenómeno de manera global, me centro en la pena en cuanto tal, el sentimiento de tristeza. Mi sentimiento, que era una reacción de todo ser frente a la pérdida de algo valioso y amado, termina introvertido y pasajero.

Hay posibles deformaciones de la afectividad. Los sentimientos de una persona pueden descontrolarse dando lugar a posturas inauténticas y falsas. Hay personas que exageran, otros son estéricos, otros pueden caer en el sentimentalismo.
Los sentimientos presentan, además, otro problema adicional: su fluidez y variabilidad.

b)      La afectividad como dimensión autónoma y originaria de la persona:


La filosofía no ha dedicado atención a la afectividad, por las razones que se acaban de analizar, con un resultado: su confunsión con otras áreas de la actividad humana y su infravaloración.

Esto es claro en el caso de tradición aristolética que ha identificado de modo excesivamente unilateral los sentimientos con las tendencias humanas. Tiene dos implicaciones: 1) excesiva identificación entre sentimientos y tendencias; 2) exclusión de los sentimientos del ámbito de la espiritualidad humana y su confinamiento en el área sensible.

Este modo de entender los sentimientos en manera importante con Descartes por si insistencia en el aspecto subjetivo de la afectividad.

Se empezó a considerar la afectividad como una realidad autónoma y originaria.

1-     La afectividad corporal:

El mundo de la afectividad comienza muy cerca de las estructuras más esenciales y primarias de la persona: el cuerpo y los sentidos. Sentir frío o calor, en cierto modo es, un sentimiento.

a)      Una cuestión terminológica.

En realidad, no existe una respuesta completamente adecuada. Si nos referimos a la “acción” es el que emplea unívocamente para todo el mundo de la afectividad desde sentir un pinchazo hasta sentir una profunda alegría. Si nos referimos al “hecho” fenómenos psíquicos, se debe usar la palabra: sentimiento.

b)      Sentimientos sensibles

Existen dos tipos de sentimientos:

El primera son las sensaciones que captamos con los órganos de los sentidos, lo integran experiencias como el dolor y el placer.

Los sentimientos sensibles son, además, actuales, se dan solo en presente y en relación con el estímulo que los provoca.

Para sentir sensiblemente, el objeto físico que lo provoca ha de estar presente y por eso el sentimiento solo puede ser actual.

c)      Los sentimientos corporales:

El segundo tipo de afectividad corporal, comprende aquellos sentimientos que se caracterizan por afectar el cuerpo en su totalidad y no por estar localizados, como por ejemplo: sensaciones de mi cuerpo me proporciona en determinadas circunstancias y como resultado de situaciones específicas. Al final de una jornada y estoy cansado y sin reflejos, deseando irme a dormir para recuperar fuerzas. Estos son ejemplos de sensaciones-sentimientos corporales, de situaciones en las que se encuentra mi cuerpo y de las que envía un mensaje global.

Los corporales se caracterizan por su unitariedad ya que no informan de situaciones puntuales, sino el estado global del cuerpo.

2-     La afectividad psíquica.

a)      Emociones, sentimientos, pasiones:

Según el diccionario de la RAE,  una emoción es un estado de ánimo producido por impresiones de los sentidos, ideas o recuerdos, que se traducen en gestos, actitudes u otras formas de expresión. Pero en concreto, entenderemos que la emoción es una vivienda subjetiva  que posee una cierta intensidad, carácter puntual y manifestaciones fisiológicas patentes. Ejemplo: Si me dan una mala noticia, me emociono, mi pulso y mi corazón se aceleran, me pongo tenso, etc.

Acabo del tiempo la emoción desaparece o pierde intensidad dejando lugar en algunos casos a una sensación interior más profunda o estable: el sentimiento.

El sentimiento es más persistente, más profundo y más espiritual que la emoción.

b)      ¿Qué son los sentimientos?

b.1) Corporalidad.

Los sentimientos tienen, en primer lugar, un componente fisiológico y orgánico.

Los psicólogos han intentado establecer si cada sentimiento produce relaciones fisiológicas específicas.

Por ejemplo, uno puede ponerse blanco tanto de miedo como de ira, lo que significa al fin de cuentas que no es posible discriminar los sentimientos a través de las relaciones corporales.

b.2) Vivencia interior.

La reacción corporal es, de todos modos, el reflejo de algo más profundo y decisivo: la vivienda interna del sentimiento. Estar alegre significa que me encuentro conforme con el mudo, que los sucesos que me ocurren me llenan o que sé afrontarlos, que me encuentro rodeado de personas que me quieren o que acabo de ganar un premio de la lotería, es decir, que el mundo me sonríe y por eso mi subjetividad se abre confiadamente al exterior.




c)      La estructura de la experiencia sentimental

c.1) Las teorías de James-Lange y de Cannon-Bard.

El psicólogo estadounidense Williams James y, de modo independiente, el psicólogo danés Carl Lange propusieron, una interpretación: la emoción surge posterioridad a las modificaciones fisiológicas que se producen en el cuerpo; en otras palabras, primero es el estímulo, después las reacciones fisiológicas y en tercer lugar la emoción.

La formulación sintética y paradójica de esta teoría la dio del mismo Williams James: “no lloramos porque estamos tristes sino que estamos tristes porque lloramos”.

A muchos psicólogos les pareció inadecuada la teoría de James-Lange, entre ellos Cannon y Bard.

Propusieron una teoría alternativa: En primer lugar argumentaban que las reacciones fisiológicas no son lo suficientemente precisas para que pueda depender de ellas la determinación de la emoción.

Añadieron al elemento fisiológico, donde la emoción se explica así: El estímulo producía, simultáneamente, dos tipos de impulsos nerviosos, uno se dirigía a la corteza cerebral, produce una reacción mental, el otro al sistema simpático y producía una reacción orgánica

c.2) La teoría de los dos factores de Schachter y la visión integral.

Hoy en día, la posición en general es que la cognición, es decir, los recuerdos, interpretaciones y percepciones, constituyen una parte esencial en la formación del sentimiento, lo cual no significa, evidentemente, que se puede prescindir de la parte fisiológica porque ambas se encuentran integradas.

Stanley Schachter fue uno de los primeros que formuló de modo más convincente esta postura indicado que: toda emoción comprende dos factores: una respuesta física más un rótulo cognitivo, es decir, una interpretación del fenómeno; y que ambos interactúan entre sí.

d)      La estructuración afectiva de la realidad.

Los sentimientos son estados del yo pero no a modo de islas olvidadas e inalterables y se configuran de acuerdo con los modos en los que la subjetividad reacciona ante el exterior.

Constituye en unos de los principales modos de vinculación que tenemos con el mundo.

e)      La importancia del gusto y la educación sentimental

La necesidad de educar los sentimientos nace, fundamentalmente, de la imposibilidad de que la arquitectura sentimental tenga como criterio único y definitivo los gustos y preferencias del sujeto.

Como por ejemplo, puede gustarme la droga, el robo pero, aunque me apetezca, no debo realizar esas acciones porque los sentimientos no son toda la persona.

Significa que, que en ocasiones, habrá que actuar en su contra por el bien general del sujeto.

Comportarse de otro modo sería dejarse arrastrar por un sentimentalismo cómodo y superficial.

La inteligencia muestra la verdad de la persona.

En la educación de la afectividad son muy importantes los razonamientos porque muestran a la persona la verdad y convivencia de los comportamientos que se le proponen.

3-     El corazón y la afectividad espiritual.

a)      Las características de la afectividad espiritual.

Existe por último, un tercer tipo de afectividad más elevado que la corporal y los sentimientos al que se puede denominar afectividad espiritual. Esta modalidad afectiva es la que llega a las zonas más profundas, o más altas del hombre y toca con sus dedos  el corazón.

b)      El corazón como centro espiritual.

La existencia de este conjunto de experiencias afectivo-espirituales conduce, por último, al corazón, el gran olvidado de la filosofía, como su centro y su raíz.

Se ama con el corazón, pero mientras que el amor ha sido muy estudiado(aunque no tanto como la inteligencia) no ha ocurrido lo mismo con el corazón.

Está claro que el corazón no es la voluntad ni tampoco se puede identificar co el yo.

LA INTELIGENCIA.

  1. En que consiste conocer.

Podemos definirla como la capacidad que tiene la persona de salir de si misma, trascendiéndose, de acceder al mundo que la rodea, comprenderlo y poseerlo de modo inmaterial.

Tiene dos características: la inmaterialidad y la reflexividad.

a)      El conocimiento como la luz

La inteligencia es como una luz espiritual. La luz nos permite ver físicamente el mundo con una perfección extraordinaria que influye los matices de los colores, luces y sombras, volúmenes y distancias.
La inteligencia nos permite comprender la complejidad del mundo con sus riquezas y misterios, objetos y personas.

b)      El conocimiento como interacción.

En el conocimiento está en juego mi destino y, por lo tanto, aunque pueda tener aspectos de pasividad puesto que yo no creo el mundo sino que me lo encuentro, es también un proceso activo, complejo y costoso en el que el sujeto debe invertir energías vitales.

c)      Objetividad y subjetividad del conocimiento.

Las realidades del hombre y que la podemos conocer en sus aspectos fundamentales sin deformarla por nuestra subjetividad.

Que exista objetividad en el conocimiento no quiere decir que el conocimiento sea completamente objetivo.

  1. Cómo conocemos.

a)      Actividad cognoscitiva primaria y secundaria.

El conocimiento real del hombre es simultáneamente sensitivo e intelectual, es decir, que la persona no conoce primero la sensibilidad y después la esencia de las cosas con el intelecto, sino que conoce simultánea y unitariamente a través de su inteligencia y de su sensibilidad.

b)      Elementos esenciales del proceso cognoscitivo.

Elementos en el proceso cognoscitivo:
-         La abstracción: la inteligencia elimina los aspectos sensibles de las realidades conocidas y se queda con el núcleo central significativo común con aquellas que tienen la misma naturaleza.
-         El juicio: es el momento de la verdad.
-         El razonamiento: es el proceso por el cual establecemos relaciones complejas entre nuestros conocimientos y encadenamos deducciones que nos permiten avanzar y establecer nuevas verdades.

c)      Tipos de conocimientos.

La inteligencia de cada persona es distinta.

 Hay diferentes tipos de inteligencia: teórica y la práctica.

  1. La verdad.

La verdad es nuestro punto de referencia y, si no existiría o no fuéramos capaces de conocerla, nos veríamos cuestionados en nuestras propias raíces.


LA LIBERTAD.

  1. ¿Qué significa ser libre?

Libertad: es palabra mágica que convoca los corazones.

Soy libre porque mi voluntad lo es; por ser libre puedo amar; por ser libre soy responsable.

La libertad es la capacidad que tiene la persona de disponer de sí misma y de decidir su destino a través de sus acciones. Este es el núcleo de la libertad, su estructura esencial.

  1. “Yo quiero algo”: la estructura esencial de la libertad.

a)      La libertad como dependencia de sí: autodeterminación.

a.1) Condiciones de la autodeterminación.

Autoposesión, significa que la persona es dueña de sí, independiente y autónoma, y no está radicalmente a disposición de otro, sino de sí misma.

Intimidad, yo soy mío, y por serlo y para poder serlo tengo un espacio propio en el que vivo y habito, y en el que decido de mi destino.

  1. La autorrealización de la persona a través de su libertad

Mi libertad afecta a mi vida y las condiciones en las que vivo afectan mi libertad.

Si soy eficiente o virtuoso, por el contrario, puedo hacer más cosas, llegar a más, lo cual implica que de algún, modo, mi libertad crece.

  1. Las condiciones sociales de la libertad.

La libertad es una realidad eminentemente personal, pero como no somos islas perdidas ni náufragos sin relaciones tiene una importancia vertiente social.

-         Capacidad de ejercitar las libertades fundamentales.
-         El ejercicio de la libertad debe se realmente posible

EL YO PERSONAL

Todos somos un yo. Pero desde la otra perspectiva, es la respuesta m+as correcta y radical a una voz conocida y familiar porque con ella hago referencia a lo más profundo de mi ser, a mi raíz ontológica y a mi identidad personal.

  1. La conciencia y el inconciente.

a)      Un breve recorrido histórico.

Pienso, luego existo.
La conciencia pasó de ser una propiedad de la persona, a ser conciencia pura en el racionalismo.
El hombre no es un auto transparente frente a su propia inteligencia, si no un sujeto carnal, pulsional y oscuro, con una conciencia de sí solo parcial.

b)      Las dimensiones como ser consciente.

La conciencia tiene dos dimensiones: Una por la que nos damos cuenta de nuestros actos, y la otra, la más fundamental, por la que los vivimos interiormente.

c)      El inconciente.

Es un dato de experiencia.

Un sujeto hinoptizado puede realizar acciones que luego no recuerde llegando incluso, cuando ha vuelto al estado consciente a cumplir órdenes que se le impartieron durante el estado de sinopsis sin darse cuenta ello. A través de los sueños.

  1. El yo como núcleo último de la persona.

En ese espacio interior es donde radica el centro de nuestra persona: el yo sustancial, la raíz de nuestro ser, el punto de convergencia de nuestra vida.
a)      Propiedades del yo.

La primera propiedad se puede asignar al yo es la autoconciencia.

La otra propiedad esencial, es la autoposesión.

b)      Funciones personales del yo.

-         Fuete de actividad
-         Unicidad
-         Permanencia en el tiempo
-         Ser sujeto
-         Personalismo e identidad